ESTRATIGRAFIA DE UN FILM

Por Roberto Collio


Transcripción/ Misa del día de todos los santos. cementerio de Codpa. 01/11/2019
“…hermanos, hoy estamos celebrando la fiesta de Los Fieles Difuntos. La fiesta de aquellos que nos han precedido. Que se han adelantado a ese encuentro del señor. A ese encuentro que nosotros también vamos a tener el día de mañana. Ellos solamente han dado un paso, un paso que nosotros vamos a dar ¿y saber por qué? porque nosotros todos somos pe-re-gri-nos. Somos de pa-so…”


El lenguaje de los estratos
gesto intacto
símbolo que cambia a través de los años
a través de otro gesto
una marca en el paisaje imaginado e interno
silente, monocromo y quieto.
Una marca del pe-re-gri-no


El encuentro con aquel pie tallado en una piedra del monte ceremonial de Codpa no se manifestó completamente ante mi. No hasta revelar aquel rollo de 16mm en blanco y negro filmado entre otros, como el del campo de apachetas al costado de la ruta, los de la celebración de Los Fieles Difuntos y el de la visita al Monte Blanco.


Esto ocurrió varios meses después.
Un estallido después,
una muerte después,
el reencuentro con amigos y el regreso al laboratorio después.


Una vez revelado, los empalmé rápidamente para exhibirlos en una proyección al aire libre en el patio de nuestro taller sin una pretensión de obra ni una pretensión de contar una historia. Despojado de esos intentos recién ahí pude comenzar a entender algo que no había visto pero que había filmado.


Una marca en el paisaje
imaginado e interno
Silente, monocromo y quieto


Una huella de luz impermanente
que se proyecta sobre el muro
Silente, monocromo y quieto


Una marca que perdura en los sedimentos del film erosionada por los ojos que ese día te mirarían.


Ahora todo ha cambiado otra vez. La promesa de revolución se transformó en otro sedimento junto a la década del consumo y yo vuelvo a pensar en aquel pie tallado en una piedra del monte Blanco en el valle de Codpa. En las pretensiones de su escultor. En su resonancia misteriosa. Ahora todo ha cambiado otra vez, y el único paisaje posible de ser filmado es el imaginado. El lugar del rito ceremonial y de paso. Un lugar impreciso y especulado.

Entonces filmo el patio de mi padre. A él y a sus objetos. Filmo sus marcas de paso. Intento encontrar su origen impreciso, las pretensiones de su creación. Encuentro su “Seminario de tesis para optar al título de profesor de estado en artes plásticas” donde detalla técnicas de reproducción de petroglifos encontrados en el cajón del maipo.


Encuentro una mano, su mano, fijada en yeso. Encuentro resonancias misteriosas. Energías que se afectan y trasladan de un cuerpo a otro. Que se desplazan como pe-re-gri-nos.


Reveladas en sus manos
esculpidas en el tiempo
movida por el grano
encontrada en el encuentro
mordiéndose la cola
como dos puntos paralelos
que se miran en una espiral.

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